TotalEnergies invierte $167M en Brasil para liderar captura de carbono

TotalEnergies ha comprometido alrededor de 167 millones de dólares para estudiar la captura y almacenamiento de carbono en alta mar (CCS) en Brasil. La financiación apoyará el mapeo y análisis de formaciones geológicas en alta mar a lo largo de la costa brasileña. Los científicos examinarán los reservorios salinos profundos debajo del lecho marino. Buscan determinar cuáles pueden almacenar dióxido de carbono (CO₂) de manera segura durante un largo período. Si resultan adecuados, estos reservorios podrían albergar proyectos de almacenamiento de CO₂ en alta mar a gran escala en el futuro.

Esta inversión llega mientras Brasil trabaja en el desarrollo de regulaciones para el CCS. Los estudios científicos ayudarán a los reguladores, inversores y empresas a identificar sitios de almacenamiento seguros y reducir los riesgos de los proyectos. TotalEnergies muestra confianza en la capacidad de Brasil para ser un centro de almacenamiento de carbono. Esto puede atraer más inversiones al país.

Iniciativas Globales de CCS de TotalEnergies

TotalEnergies también está activo en proyectos de CCS en todo el mundo, utilizando la experiencia internacional para respaldar su trabajo en Brasil. Ejemplos clave incluyen:

Para 2030, TotalEnergies tiene como objetivo ofrecer más de 10 millones de toneladas de almacenamiento de CO₂ por año a nivel global. El conocimiento de estos proyectos—en captura, transporte, inyección, monitoreo y seguridad—puede ayudar a acelerar el desarrollo del CCS en Brasil.

Por qué el Almacenamiento en Alta Mar Tiene Sentido para Brasil

Brasil tiene cuencas en alta mar profundas con geología bien adaptada para la inyección de CO₂. Estos reservorios salinos profundos se encuentran debajo de capas rocosas gruesas que actúan como sellos naturales, atrapando el CO₂ durante siglos. El almacenamiento en alta mar ofrece ventajas sobre la construcción de nuevas instalaciones terrestres, incluyendo:

Para un país con grandes operaciones petroleras en alta mar, utilizar la geología actual en alta mar tiene sentido tanto técnicamente como económicamente. También proporciona una vía para reducir las emisiones de la producción de energía e industrial. Además, el CCS puede ganar créditos de carbono mediante la eliminación o detención confiable de las emisiones de CO₂ en la atmósfera. Cada tonelada de CO₂ almacenada en formaciones geológicas o reservorios en alta mar puede medirse y certificarse. Esto permite a las empresas o gobiernos ganar créditos de carbono negociables. Estos créditos se pueden vender o usar para compensar emisiones. Esto crea un incentivo financiero para impulsar los proyectos de almacenamiento de carbono. También ayuda en los esfuerzos más amplios contra el cambio climático.

Potencial y Impacto Económico del Mercado de CCS en Brasil

Actualmente, el mercado de CCS en Brasil es pequeño pero en crecimiento. En 2024, el valor del mercado se estimó en aproximadamente 99,6 millones de dólares. Para 2030, podría aumentar a alrededor de 155,1 millones de dólares, con una tasa de crecimiento promedio anual del 7,5%, según investigaciones de mercado. Grand View Research estima que Brasil podría capturar y almacenar cientos de millones de toneladas de CO₂ cada año. Esto es posible si las industrias utilizan CCS y crean sitios de almacenamiento adecuados. Combinar el almacenamiento en alta mar y en tierra con la captura de emisiones industriales, además de la bioenergía con captura de carbono, podría formar una industria completa de CCS. Esto podría generar miles de millones en valor económico anual. Incluye el desarrollo de infraestructura, servicios de monitoreo y nuevos empleos.

CCS ya Operativo en Brasil

Brasil no parte de cero. Petrobras, la empresa estatal de petróleo y gas, opera uno de los programas de almacenamiento de carbono en alta mar más grandes del mundo. De 2008 a 2024, Petrobras inyectó alrededor de 67,9 millones de toneladas de CO₂ en reservorios pre-sal en alta mar. En 2024, la compañía reinyectó 14,2 millones de toneladas, estableciendo un nuevo récord anual. Petrobras separa el CO₂ del gas extraído utilizando buques de producción, almacenamiento y descarga flotantes en ultra-aguas profundas. Luego, el CO₂ se reinyecta en reservorios en alta mar. Este proceso aumenta la recuperación de petróleo y reduce las emisiones de la producción. Según un estudio de S&P Global, algunos campos de petróleo pre-sal ahora producen petróleo con emisiones por barril menores que el promedio mundial en alta mar. Este historial existente demuestra que el CCS en alta mar en Brasil es operativo a gran escala. Industrias como el cemento y el acero están explorando tecnologías de CCS. Estas podrían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en hasta un 57% en la industria pesada.

Qué Trae la Inversión de TotalEnergies

La financiación de TotalEnergies juega varios roles clave: Primero, la investigación científica. Mapear la geología y probar los reservorios reduce la incertidumbre y los riesgos para los proyectos de CCS a gran escala. Segundo, la confianza en el mercado. La inversión de una importante empresa energética señala que Brasil podría convertirse en un centro de CCS, atrayendo a más empresas e inversores. Tercero, el desarrollo de la industria. Si el CCS en alta mar y en tierra crecen juntos, Brasil puede crear una fuerte industria de gestión del carbono. Esto mezclaría la captura industrial, la bioenergía y el almacenamiento. Por último, el impacto climático. El CCS ayuda a sectores que encuentran difícil reducir las emisiones, como la industria pesada y la extracción de combustibles fósiles, a disminuir su salida de CO₂. La inversión de TotalEnergies puede impulsar la estrategia climática de Brasil. Apoya la investigación científica y la adopción industrial que podrían llevar a una capacidad de CCS segura y escalable.

Desafíos para Escalar el CCS en Brasil

A pesar de su potencial, escalar el CCS en Brasil enfrenta varios obstáculos, como: Costo: Construir infraestructura en alta mar, perforar pozos de inyección e instalar sistemas de manejo de CO₂ requiere grandes inversiones. Regulación: Se necesitan leyes claras y supervisión. Las operaciones de CCS necesitan reglas para la aprobación de sitios, la seguridad ambiental, el monitoreo del CO₂ a lo largo de décadas y la responsabilidad en caso de fugas. Demanda: El CCS depende de suficientes emisores de CO₂—como fábricas, refineras y plantas de energía—dispuestos a pagar por la captura y el almacenamiento. Sin demanda suficiente, los sitios de almacenamiento y las tuberías pueden permanecer subutilizados. Confianza pública: Las comunidades necesitan la garantía de que el almacenamiento de CO₂ es seguro a largo plazo. La transparencia, el monitoreo y la responsabilidad clara son críticos. Limitaciones de alcance: El CCS reduce las emisiones en el punto de captura, pero no previene la liberación de CO₂ cuando los combustibles fósiles se queman más tarde. El CCS complementa, pero no reemplaza, la necesidad de energías más limpias y una menor utilización de combustibles fósiles. Abordar estos desafíos determinará si Brasil puede lograr la adopción a gran escala del CCS y desbloquear su potencial completo.

Qué Observar: Crecimiento Futuro del CCS y Desarrollos de Políticas

En los próximos años, varios cambios clave darán forma al crecimiento de la captura y el almacenamiento de carbono en Brasil. Primero, los estudios geológicos de TotalEnergies identificarán ubicaciones seguras en alta mar para enterrar CO₂. Esto ayudará a encontrar los mejores sitios de almacenamiento. Las reglas gubernamentales claras serán importantes. Guiarán cómo aprobar sitios, monitorear el CO₂ almacenado y certificar créditos de carbono. Esto ayudará a construir confianza con los inversores y proteger el medio ambiente. Más industrias, como plantas de energía, refineras, fábricas de cemento y plantas de bioenergía, comenzarán a usar CCS. Esto aumentará la demanda de nuevas configuraciones. Brasil expandirá su infraestructura para mantenerse al día con la creciente demanda. Esto incluye la construcción de más tuberías, pozos de inyección, centros de almacenamiento y herramientas de monitoreo. Estos pasos, respaldados por empresas como Petrobras invirtiendo miles de millones, posicionan a Brasil como líder en CCS en América Latina. Si estos factores se alinean, Brasil podría establecer una importante industria de almacenamiento de carbono. Esto reduciría las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero y crearía un nuevo sector económico, mientras utiliza la experiencia existente de Petrobras y los desarrollos globales del CCS.

Nota originada según la Fuente: [Nombre del medio] – Leer artículo original (la transcripción es un espejo de la fuente citada)

🎯 La Opinión de El Genio Inversor 👇

La inversión de 167 millones de dólares de TotalEnergies en proyectos de captura y almacenamiento de carbono (CCS) en alta mar en Brasil marca un hito estratégico para el desarrollo del mercado de carbono en América Latina. Este compromiso no solo refuerza la confianza internacional en el potencial geológico y regulatorio del país, sino que también acelera la transición energética mediante el uso de infraestructura existente en aguas profundas. Complementado por el liderazgo operativo de Petrobras —que ya ha inyectado cerca de 68 millones de toneladas de CO₂ desde 2008—, este movimiento posiciona a Brasil como un referente regional en soluciones climáticas escalables y basadas en tecnología probada.

Además, el impulso global de TotalEnergies con proyectos como Luz del Norte en Noruega y Aramis en los Países Bajos aporta know-how clave para escalar el CCS en Brasil de forma segura y eficiente. El hecho de que se estén mapeando reservorios salinos profundos bajo estrictos estudios científicos reduce riesgos técnicos y aumenta la credibilidad ante inversores y reguladores. A esto se suma el crecimiento proyectado del mercado brasileño de CCS, que podría alcanzar los 155,1 millones de dólares para 2030, generando empleo, infraestructura verde y oportunidades en créditos de carbono verificables.

Con una regulación emergente, demanda industrial creciente y el respaldo de actores clave como Petrobras y ahora TotalEnergies, Brasil tiene todas las condiciones para convertirse en un hub de almacenamiento de carbono en el Atlántico Sur. ¿Cómo podrían las industrias pesadas del país —como cemento y acero— integrar estas capacidades de CCS para posicionarse competitivamente en mercados internacionales con altos estándares de huella de carbono?


💡 La opinión de El Genio Inversor es una opinión libre de intereses particulares o privados y debe ser tomada como tal.

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