La Comisión adopta normas e inicia iniciativas para impulsar la captura de carbono y la agricultura de carbono en la UE
El nuevo Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2358 introduce estándares de transparencia para los esquemas de certificación y establece reglas para el nombramiento y supervisión de los organismos de certificación, así como para los procesos de auditoría, bajo el Reglamento de Captura de Carbono y Agricultura de Carbono (CRCF).
Estos estándares armonizados de monitoreo y reporte son un paso esencial para construir un mercado voluntario europeo coherente y de confianza para los créditos de carbono, asegurando que las capturas permanentes de carbono y las acciones climáticas positivas en la agricultura, silvicultura y uso de la tierra sean cuantificadas, certificadas y recompensadas. En consecuencia, obtener la certificación CRCF tiene como objetivo impulsar la inversión y aumentar la demanda de capturas de carbono verificadas, lo cual es esencial para lograr los objetivos climáticos de la UE.
Creando nuevas oportunidades de negocio a lo largo de la cadena de valor bioeconómica, el Reglamento CRCF establece el marco regulatorio necesario para construir la bioeconomía climáticamente positiva de la próxima década. Con este fin, la nueva Estrategia Bioeconómica de la UE ha anunciado tres iniciativas clave:
Para iniciar el mercado voluntario de créditos CRCF, la Comisión establecerá un Club de Compradores de la UE. Esta iniciativa voluntaria proporcionará una clara señal de demanda para la agricultura de carbono y las capturas permanentes de carbono bajo el Reglamento CRCF. Agrupando la demanda voluntaria de empresas privadas, ayudará a generar nuevos flujos de ingresos para los agricultores y silvicultores europeos, apoyar cadenas de valor de biomasa resilientes y respaldar compromisos corporativos.
Para reducir costos y simplificar el acceso a la agricultura de carbono, la Comisión establecerá una Base de Datos de Agricultura de Carbono de la UE, que incluirá modelos, factores de emisión, productos de teledetección y conjuntos de datos de referencia. Esto hará que el Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) sea más eficiente, ayudando a las empresas a informar sobre las emisiones de alcance 3, y a las agencias ambientales a mejorar los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero LULUCF.
La metodología CRCF para el Almacenamiento de Carbono en Edificios está planeada para 2026 y ayudará a los propietarios de edificios a demostrar el rendimiento de almacenamiento de carbono de sus edificios, ayudando a alinear al sector de la construcción con los principios de la bioeconomía circular.
Pasos siguientes
Los esquemas de certificación que buscan reconocimiento bajo el Reglamento CRCF tendrán que cumplir con dos conjuntos de requisitos:
- El próximo Reglamento Delegado, que establecerá metodologías de certificación personalizadas para una amplia gama de actividades de captura de carbono.
- La Comisión está finalizando dos reglamentos delegados para metodologías de certificación, con adopción prevista para 2026:
- Metodologías de capturas permanentes de carbono para actividades como la Captura Directa de Aire con Almacenamiento de Carbono (DACCS), Captura de Emisiones Biogénicas con Almacenamiento de Carbono (BioCSS) y Remoción de Carbono con Biocarbón (BCR)
- Metodologías de agricultura de carbono para actividades como la agricultura y la agroforestería, la rehumedación de turberas y la forestación
Para garantizar un inicio fluido, la Comisión comenzará a aceptar solicitudes de reconocimiento de esquemas de certificación, según lo establecido por el Reglamento de Ejecución, a principios de 2026. Tras la adopción del Reglamento Delegado, cada esquema se evaluará basándose en metodologías específicas de certificación. Si se cumplen todos los requisitos, la Comisión emitirá una decisión de reconocimiento con una validez de cinco años.
Además, en la primera mitad de 2026, la Comisión organizará varios talleres para desarrollar aún más el Club de Compradores de la UE.
El Reglamento CRCF, adoptado el 6 de diciembre de 2024, estableció el primer marco voluntario de la UE para certificar capturas de carbono, agricultura de carbono y almacenamiento de carbono en productos en toda Europa. El Reglamento de Ejecución (UE) 2025/2358, la primera pieza de legislación secundaria bajo el CRCF, representa un paso importante hacia la puesta en marcha del marco voluntario de la UE.
Entre las medidas clave establecidas por el Reglamento de Ejecución se encuentra la introducción de requisitos mínimos para la publicación de información sobre la gobernanza y funcionamiento de los esquemas de certificación, así como sobre las actividades de certificación, hasta que toda la información esté disponible en el Registro de la Unión por 2028.
Los esquemas de certificación también están obligados a establecer consultas públicas obligatorias, así como a mantener sistemas de monitoreo interno y procedimientos de manejo de quejas. En casos de no conformidad, por ejemplo, relacionados con los datos de gases de efecto invernadero reportados, se aplican medidas de remediación y ejecución oportunas.
Solo los organismos de certificación reconocidos por las autoridades competentes nacionales o acreditados por el Organismo Nacional de Acreditación podrán realizar auditorías de verificación de terceros. Importante, la auditoría grupal en la agricultura de carbono es posible, representando un paso significativo en la reducción de las cargas administrativas para los pequeños agricultores y silvicultores.
Nota originada según la Fuente: [Nombre del medio] – Leer artículo original (la transcripción es un espejo de la fuente citada)
🎯 La Opinión de El Genio Inversor 👇
La Comisión Europea ha dado un salto cualitativo al consolidar el marco regulatorio para los créditos de carbono voluntarios con la entrada en vigor del Reglamento CRCF y su primer acto de ejecución (UE) 2025/2358. Lo más destacable es la combinación de rigurosidad técnica —con estándares armonizados de MRV, metodologías diferenciadas para DACCS, BioCSS y agricultura de carbono— y pragmatismo institucional, como la auditoría grupal para pequeños productores o la creación del Club de Compradores, que ya anticipa una demanda corporativa estructurada. Esto no solo refuerza la credibilidad del mercado europeo, sino que ofrece un modelo replicable para economías emergentes que buscan alinear sus sistemas nacionales de remoción con estándares internacionales exigentes.
Además, la integración estratégica entre bioeconomía y clima —visible en iniciativas como la Base de Datos de Agricultura de Carbono y la futura metodología para almacenamiento en edificios— evidencia una visión sistémica que va más allá del mero offset: se está construyendo una nueva cadena de valor climáticamente positiva. En un contexto donde Paraguay avanza con su Estrategia Nacional de Remoción de Carbono y estudios recientes del IICA destacan el potencial agroforestal del Cono Sur, la experiencia europea ofrece lecciones valiosas sobre gobernanza, inclusión de pequeños actores y articulación entre políticas agrícolas y climáticas.
¿Cómo podrían los países de la región adaptar elementos clave de este marco —como los esquemas de auditoría grupal o las bases de datos abiertas de factores de emisión— para acelerar su propia transición hacia mercados de carbono justos y técnicamente sólidos?
💡 La opinión de El Genio Inversor es una opinión libre de intereses particulares o privados y debe ser tomada como tal.



