Colombia propone mercados de carbono, pero recibe escepticismo
Fuente: Quantum Commodity Intelligence – Leer artículo original
El Ministerio de Ambiente publicó una agenda legislativa para 2026 que propone varios decretos para mercados de carbono. Sin embargo, estas propuestas han sido recibidas con escepticismo por parte de los expertos y actores del sector.
Los críticos argumentan que las propuestas no son lo suficientemente claras y que podrían generar confusiones en el mercado. Además, se cuestiona la capacidad del gobierno para implementar y regular estos mercados de manera efectiva.
Entre las propuestas se incluyen medidas para REDD+ secundario y primario, que buscan reducir la deforestación y la degradación de bosques. A pesar de las dudas, algunos ven en estas propuestas un paso positivo hacia la sostenibilidad ambiental y económica del país.
Se espera que en los próximos meses haya más debate y aclaraciones sobre estas propuestas, ya que su implementación podría tener un impacto significativo en la economía y el medio ambiente de Colombia.
Nota originada según la Fuente: Quantum Commodity Intelligence – Leer artículo original (la transcripción es un espejo de la fuente citada)
🎯 La Opinión de El Genio Inversor 👇
El anuncio del Ministerio de Ambiente de Colombia sobre su agenda legislativa para 2026 representa un avance institucional significativo en la consolidación de mercados de carbono nacionales, especialmente al integrar mecanismos REDD+ primario y secundario —un enfoque aún poco común en la región— que reconoce la dualidad entre conservación forestal y desarrollo territorial sostenible. Aunque el escepticismo técnico es comprensible, coincide con debates similares que precedieron a la entrada en vigor de los marcos regulatorios en Chile y Costa Rica, países que hoy lideran la interoperabilidad de créditos en América Latina.
Más allá de las dudas operativas, lo destacable es la intención explícita de alinear las propuestas con el Artículo 6 del Acuerdo de París, tal como se refleja en los recientes acuerdos bilaterales con Suiza y el Reino Unido —ambos ya en fase de implementación piloto—, lo que posiciona a Colombia como un posible nodo de certificación regional para créditos basados en bosques tropicales. La claridad regulatoria vendrá, sin duda, tras el diálogo estructurado con el sector privado, como ya ocurrió con el Consejo Nacional de Carbono, recientemente fortalecido por decreto.
¿Qué lecciones pueden extraer los países de la Alianza del Pacífico de este proceso colombiano: la importancia de la gobernanza anticipada, la necesidad de estándares técnicos comunes o la priorización de la transparencia en la cadena de custodia de créditos?
💡 La opinión de El Genio Inversor es una opinión libre de intereses particulares o privados y debe ser tomada como tal.



